Buscá el usuario de Instagram, el WhatsApp o el alias donde te piden pagar. Si aparece acá, confirmamos que atrás hay un negocio con CUIT activo y una cuenta a su nombre.
Cinco chequeos, todos hechos por una persona. Ninguno es automático y ninguno se saltea.
Lo único que garantizamos es identidad: que hay una persona o una empresa con nombre, CUIT y domicilio detrás de ese perfil. No te asegura que la compra salga bien, pero te asegura que hay a quién reclamarle.
Si vendés por Instagram o WhatsApp ya conocés el momento: el cliente pregunta todo, pide fotos, dice «ahora te transfiero» y no vuelve más. No es que se arrepintió del sillón. Desconfió de vos.
Una ficha pública donde cualquiera confirma tu CUIT, tu local y tu alias en diez segundos elimina esa duda antes de que aparezca. Es la misma razón por la que un local a la calle vende más fácil que uno que solo existe en un feed.
Estamos armando el registro con los primeros diez negocios de muebles. Verificamos sin cargo a cambio de que nos cuenten qué funciona y qué no.
Escribinos por WhatsApp Toma unos 20 minutos entre la videollamada y los datos. Después del piloto, abono mensual.Nunca chequees un negocio desde un enlace que te pasó el propio vendedor. Escribí esreal.ar vos mismo en el navegador. Si el sello está en cualquier otro lado, no es nuestro.